Ibón Basa de la Mora: Noche de San Juan

 

Subir el día de San Juan y pasar la noche arriba, en la orillas de la Basa de la Mora o Ibón de Plan, puede proporcionar un espectáculo realmente excepcional, o al menos eso nos cuenta una leyenda local.

Para ello te tendrás que lavar la cara en sus aguas heladas y azules antes de la salida del sol, verás que el agua se empieza a mover. Al principio despacio y, poco a poco, más aprisa, formando un remolino vertiginoso.

Y en el mismo instante en que aparece el primer rayo de sol por Armeña (circo y refugio) se levanta lentamente del centro una forma brillante. Y cuando el sol se ha extendido por todo el azul de la Basa, esa forma brillante se transforma en una hermosa mujer. Al momento comienza una danza mágica, armoniosa, que embelesa.
Se desliza tan ligera como el aire. Dicen que es el alma de una Princesa Mora que se perdió entre las montañas del Valle huyendo de una guerra. Pero sólo los que tienen unos ojos y un corazón puros pueden ver a la Princesa Mora de las cumbres, sólo quienes tienen la mirada limpia pueden llegar a ver toda la belleza que el ibón esconde…
Y esto es lo que recuerdan las abuelas del valle a sus nietos en su vieja lengua
Si ye que i puyas bela maitinada de San Chuan ta Ibón, y no la biéses, abrás de pensare en labá-te l´anima… Sólo es güellos limpios pueden biere a la prinzesa mora de las cumbres.
Que significa lo siguiente: “Si es que subes alguna mañana de San Juan al Ibón, y no la vieras, habrás de pensar en lavarte el alma… Sólo los ojos limpios pueden ver a la princesa mora de las cumbres”.

 

Martín Pescador: La constancia tiene recompensa,….

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En esta entrada quiero agradecer a Dan Blaj  sus consejos e informaciones para poder llevar a cabo este proyecto. Y también, a mi compañero de fatigas Marcel, con el que compartimos momentos “in the hide”, intentos varios, éxitos y fracasos.

 

Como fotógrafo de naturaleza (“novato”) tenía una ilusión y objetivo, conseguir fotografiar a un Martín Pescador (Alcedo Atthis). Recordaba en algunas de mis jornadas de pescador en Albarracín verlos pasar a toda pastilla con su fuerte pitido como un dardo azul por la orilla.

En esta época en la no puedo alejarme mucho de Zaragoza por mi situación personal, empecé a tantear el poder llevar a cabo esta ilusión. Comencé a documentarme sobre la especie, hábitats, costumbres, etc. … y la verdad que conforme iba consiguiendo información aumentaba mi interés en estas aves. Pero las referencias que había consultado hasta ahora las situaba a una distancia superior a la que podría desplazarme, ….serio problema.

 Hubo un vuelco en mi “moral” en este proyecto cuando descubrí una entrada a un blog en la que hablaba sobre la existencia de Martines Pescadores en el río Ebro, y mas concretamente en el Parque del agua de la Expo 2008. Seguí con la búsqueda de referencias en la web y me llevo hasta Dani Blaj, y gracias a sus indicaciones y consejos, me llevaron a acotar la búsqueda por las orillas del Ebro en busca de nuestros amigos Martines.

Me llevó tres salidas por la ribera en localizar mediante prismáticos a un ejemplar, pero estaba en la orilla contraria y no me daba tiempo en el mismo día a acercarme a tantear el terreno para tramar la estrategia. Aún así, fue una maravilla verlo como iba, como venia, como se lanzaba a pescar, como se sacudía,…., en mi moral estaba por la nubes, por fin !!!

Dicho y hecho, unos días más tarde, me escapo una tarde para valorar y explorar la zona del avistamiento y poder así camuflarme o montar mi propio “hide” para tenerlo a una buena distancia. El lugar donde lo ví por primera vez era una zona de carrizo, en la que no podría conseguir buenos fondos difuminados y desenfocados. Por lo que le coloqué unos vistosos posaderos cerca de la orilla, de la forma adecuada para conseguir mi deseado fondo (natural) con la esperanza de que fueran de su agrado.

Todo estaba decidido para hacer el primer acercamiento, me acompaña Marcel y decidimos ubicar el “hide” cerca de la orilla próximo a uno grandes arbustos.  Lamentablemente no conseguimos resultados, Martines Pescadores 1 – Fotógrafos 0, solo conseguimos una fotografía a “modo documental” de la existencia de las aves. No por ello disfrutamos de su vuelo, le vimos hacer pasadas cercanas a nuestro escondite pero sin hacer ninguna parada en los nuevos posaderos. Conclusión: No habíamos colocado bien el “hide”, teníamos que rectificar la ubicación.

 

Al día siguiente, regreso al lugar en solitario con un buen madrugón, y coloco el “hide” muy integrado en uno de los grandes arbustos, y aprovechando el objetivo zoom  tengo a la vista todos los posaderos.

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Imagen del “hide” (escondite). Imagen de SmartPhone

No pasaron ni 15 minutos y ……empieza el festival. De repente aparecen los Martines y se posan en los posaderos, se lanzan a pescar, van … vienen, pescan, comen,…..en fin un festival.

Se trata de una familia de Martines muy reciente salidos del nido, deducción porque algunos de ellos no sabían pescar,…… en el vídeo, se ve como un polluelo lo intenta y lo intenta, bajo la mirada del adulto.

Martín pescador Joven , aprendiendo a pescar, bajo la atenta mirada de un Martín Adulto.
 
Repetimos varios días la visita a la Familia de Martines pescadores del Ebro, y desde nuestro escondite observamos, aprendimos, disfrutamos, fotografiamos y filmamos a esta bella ave.
Los Martines del Ebro hacen “honor” a su apellido de Pescadores

Martín Pescador: La constancia tiene recompensa,....

Martín Pescador: La constancia tiene recompensa,....

 

Martín Pescador: La constancia tiene recompensa,....
Martín Pescador: La constancia tiene recompensa,....

Y por fin alcancé una de mis ilusiones como fotógrafo de naturaleza novato, disfrutar del Martín Pescador. Ahora pensando en nuevos proyectos,…..,quizás fotografiarlos al vuelo o a alta velocidad.

Fotografiando Abejarucos

El Abejaruco europeo (merops apiaster), es una especie que nos visita en el mes de abril y que con los primeros retoños primaverales, regresan a la península después de pasar el invierno en sus cuarteles africanos.

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Es entonces cuando nuestros campos se llenan con el color de sus vuelos y el sonido de sus cantos y cuando nosotros, los aficionados a la fotografía de naturaleza, podemos disfrutar plenamente de su belleza, e intentar fotografiar cada color de su plumaje, cada luz, cada brillo y cada movimiento.

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Este año por fin ha sido la primera vez que me atrevía enserio con esta especie, ya que en otras ocasiones he fotografiado encuentros esporádicos en alambradas y alguna que otra foto lejana. Gracias a un compañero amante de las aves y fantástico fotógrafo (Gracias Dan Blaj!!!), me indicó la ubicación de una colonia de abejarucos en época de cría.

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En un principio el terreno no era el que me hubiera gustado ya que en una primera vista los posaderos que ellos usaban principalmente eran árboles altos y muy vestidos de hojas dificultando la fotografía, ,….salvo unos arbolitos muy jóvenes y muy leñosos,… esos, esos serían mi objetivo.

Con bastante frecuencia se posaban en las ramitas esperadas, cada uno con su alimento en pico, para desde este posadero lanzarse a la boca del nido excavado en el talud y alimentar a sus polluelos. Muchos abejarucos, mostraban cautela a la hora de enfilar el vuelo al nido, pero también daban la sensación de orgullo y altanería al mostrar su presa en el pico ante otros ejemplares que compartían posadero.

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Me hubiera gustado tener una luz ambiental distinta, quizás un cielo más azul y por pedir algo más,…. la existencia de vegetación más primaveral que dieran fondos más coloridos y  mejores composiciones, pero fue una tarde fantástica.

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 Quedé ampliamente satisfecho por la estupenda tarde y agradecido con mi compañero, y de hecho pasé el resto de días de la semana esperando a la próxima oportunidad para volver.

Un visitante inesperado, o no tan inesperado,…

Si hay algo realmente difícil de observar en su hábitat en este país, son los mamíferos. Obligados por la presión humana, la mayoría de especies ha ido trasladando su actividad a las horas nocturnas o crepusculares. Se han convertido en seres tan escurridizos que a veces la única manera de detectar su presencia en nuestros bosques es mediante la observación de sus huellas, restos de alimentación o las entradas a sus madrigueras.

Desde siempre he tenido interés en ellos, especialmente en aquellos que teníamos en las proximidades y que han conseguido proliferar a pesar de la presión humana.

 Os presento a este ejemplar de zorro (Vulpes Vulpes) captado mediante mi cámara de fototrampeo, que acudió a mi “llamada” en unas de las zonas de estudio para localizar poblaciones de ginetas en las proximidades de Zaragoza, con el objetivo de fotografiarlas (Proyecto G.).

Un visitante inesperado, o no tan inesperado,...

 

La visita de este ejemplar de Zorro común, ha despertado también mi interés de fotografiarlo en sus “ajetreos nocturnos”. (Proyecto Z.).

 El zorro común o zorro rojo (Vulpes vulpes) es una especie de mamífero muy conocida, de la familia de los cánidos. Es un animal silencioso y muy cauteloso, que caza sobre todo por la noche. Durante el día permanece oculto entre los matorrales o en sus madrigueras, excavadas en parajes secos y escondidos, a menudo entre las rocas, los barrancos herbosos y las espesuras.

Su nombre científico, Vulpes vulpes, no es más que la repetición de la palabra latina, vulpes, que significa zorro. Su nombre común de zorro rojo viene de su coloración más habitual en la naturaleza, el pardo rojizo, aunque existen individuos de una gran gama de colores,.

El zorro común es de lejos la especie de zorro más abundante, encontrándose en casi cualquier hábitat del hemisferio norte y es capaz de sobrevivir en zonas urbanizadas y densamente pobladas por el hombre. El zorro está presente en la mitología de muchas culturas y también aparece en innumerables cuentos y fábulas generalmente representando la astucia y la inteligencia.

El cuento del Alcaraván y el Zorro

El cuento del Alcaraván y el Zorro

Un alcaraván apresado entre las fauces de un zorro le hizo creer que si repetía su reclamo: alcaraván comí, alcaraván comí, sus hermanos acudirían y podría cazarlos a ellos también, por lo que el zorro, engañado, accede y, al abrir las mandíbulas, el ave aprovechó para salir corriendo al tiempo que se burlaba diciéndole: alcaraván comí, alcaraván comí… a otro tonto pero no a mí !!!!.

Así aprendemos de nombres vernáculos onomatopéyicos gracias al libro Las aves ibéricas en la cultura popular de Antonio Pestana.

 Imágenes de Alcaraván común (Burhinus oedicnemus) no me quitó la mirada en ningún momento, miradas que se clavan, no quise acercarme un paso más para evitarle molestias por si por si tenía su nido.

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Minuto 0, empezamos una aventura

Hola a tod@s,

Minuto cero, empezamos una aventura, una aventura blogera.
Minuto uno, con el animo de compartir con vosotr@s el día a día, actividades, aficiones, momentos,…
Hoy compartiré una de mis aficiones, mejor dicho una de mis nuevas aficiones, la fotografía, y especialmente la nocturna durante un paseo por el Parque de la Expo de Zaragoza.

Enjoy!!